La bajada de precios de la República tunecina puede arrastrar a los países vecinos
La tranquilidad operadora, tanto en precios como en movimientos de oferta y demanda, que parecía que se había implementado en el mercado del aceite de oliva español y de otros países productores del arco mediterráneo, parece que puede tener los días contados. Todo puede venirse abajo si los operadores de Túnez siguen intentando dinamizar su comercio exterior a base de rebajas de los precios en origen, según publica la revista especializada Olimerca.
Concretamente, la pasada semana se han detectado operaciones de venta en torno a los 3,5€/kg para un aceite de oliva virgen extra, frente a los 4,5€/kg o, incluso, los 5,5€/kg que se están pagando en nuestro país por los aceites más frutados.
Sin duda, la gran cosecha que Túnez espera conseguir en esta campaña, en torno a las 450.000 toneladas, se está convirtiendo en una losa para el conjunto del sector olivarero tunecino, que además se enfrentan a unos aranceles del 25% para poder exportar a EEUU, 10 puntos superior a los aranceles que soportarán las empresas europeas.
Desde hace algún tiempo, Italia ha venido denunciando que la estrategia de fijación de precios a la baja en Túnez está suponiendo un importante problema para los operadores italianos y de hecho han solicitado a la Comisión Europea que analice lo que está pasando para evitar más confusión en el mercado.
De momento, España parece que no se ha visto afectada por esta política de los operadores de Túnez y las operaciones que se realizan de aceites lampantes (viejos) se cierran en el entorno de los 3,5€/kg, mientras que los vírgenes se mueven entre los 3,90€/kg y los 4€/kg.



