El 21 de febrero el gasóleo agrícola en Almendralejo tenía un precio base de 0,825 € y hoy supera 1,44 € por litro, que estaría bonificado con 0,20€
El precio de los fertilizantes se ha visto incrementado más del 30 % en el último mes a causa del conflicto
La Comunidad afirma que las medidas de Sánchez son claramente insuficientes para afrontar la crisis que atraviesa el campo
Los costes de producción se trasladan directamente al consumidor que ya sufre las consecuencias en una cesta de la compra disparada
Alimentos básicos como frutas, verduras y carne han subido un 7% desde que comenzó la guerra
La CLYGAL considera ‘inmoral’ que Sánchez llene las arcas del Estado a costa de los ciudadanos manteniendo el IVA de alimentos y carburantes
La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) denuncia que las medidas adoptadas por el Gobierno de Pedro Sánchez, para afrontar las consecuencias de la guerra de Irán, ‘han logrado’ que los agricultores paguen hoy el gasóleo B un 50% más caro que antes de estallar el conflicto.
El 21 de febrero la base imponible de un litro de gasóleo B se situaba en 0,825 € y hoy se encuentra en 1,441 €, de manera que, aunque a esa base imponible le reduzcamos los 0,20€ de bonificación anunciados, seguiría quedándonos en 1,241€.
Añade que si el precio continúa escalando una reducción del 21 al 10% en el IVA de los carburantes poco va a aliviar la situación, ya que a la subida del gasóleo hay que añadir el incremento de los precios de los fertilizantes, que de media han subido más del 30%, por lo que las medidas son claramente insuficientes.
La Comunidad de Labradores advierte que esos incrementos en los costes de producción ya se están trasladando a los consumidores, que ven cómo la cesta de la compra, cuyo coste ha subido un 35% en los últimos 3 años, vuelve a subir, encontrándose ahora que alimentos básicos como frutas, verduras o carne escalan en el último mes otro 7% desde que estalló el conflicto.
La CLYGAL califica de ‘inmoral’ que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llene las arcas del Estado a costa de los bolsillos de los agricultores y consumidores en general, manteniendo en el primer caso un IVA del 10% en los carburantes y, en cuanto a los alimentos, sin reducir absolutamente ni eliminar ningún tipo de impuesto.
Por último, exige al Gobierno de España que elimine el IVA de alimentos y carburantes mientras no se normalizan los precios, porque ya ha demostrado que a pesar de la multimillonaria recaudación de impuestos que ha practicado desde que llegó a Moncloa, las inversiones en cuestiones básicas como las infraestructuras han brillado por su ausencia.




