José Ortiz Lavado SL incorpora a sus servicios agrícolas la última innovación tecnológica para el campo: los drones

PUBLIRREPORTAJE

Lo que antes parecía exclusivo del cine o la investigación militar, hoy sobrevuela los campos de cultivo con un propósito muy concreto: hacer más eficiente, sostenible y productiva la agricultura. Los drones, las aeronaves no tripuladas que se controlan a distancia, se han convertido en una herramienta esencial para la llamada agricultura de precisión, y José Ortiz Lavado SL ha sido uno de los pioneros en incorporar esta técnica para ofrecer un servicio diferenciado a sus clientes.

El ojo del agricultor desde el cielo

Uno de los principales usos de los drones en el campo es el monitoreo de cultivos. Gracias a sus cámaras multiespectrales y sensores de alta resolución, permiten detectar plagas, enfermedades o deficiencias nutricionales antes de que sean visibles. Con esta información, los productores pueden tomar decisiones inmediatas, aplicar tratamientos localizados y evitar pérdidas significativas en las cosechas. Así los drones se han convertido en los ojos del agricultor desde el cielo, para recopilar en un solo vuelo más información que un labrador en varios días de recorrido por el campo.

Un riego de precisión

El ahorro de agua es otro de los grandes beneficios. Los drones equipados con cámaras térmicas permiten identificar zonas con exceso o falta de humedad, lo que permite ajustar los sistemas de riego, optimizando el uso del agua y garantizando que cada planta reciba la cantidad necesaria. En regiones afectadas por la sequía, como Tierra de Barros, esta tecnología se vuelve una aliada clave para mantener la productividad.

Pulverización y fertilización inteligente

Los tratamientos fitosanitarios son imprescindibles para garantizar una buena cosecha, una labor que hasta ahora veníamos realizando con la maquinaria apropiada para ello, pero con la irrupción de los drones nos ofrece una nueva oportunidad, ya que hay algunos diseñados para aplicar fertilizantes o plaguicidas de forma precisa y controlada. Esta práctica reduce el uso de productos químicos, protege el medio ambiente y disminuye el riesgo para los trabajadores agrícolas. “La precisión que ofrecen los drones permite tratar solo las zonas afectadas, reduciendo costos y residuos químicos”, comenta el gerente de José Ortiz Lavado SL, Juan Asuar.

Sembrar desde el aire

La innovación no se detiene, y algunos drones ya son capaces de sembrar semillas de manera automatizada, una tecnología que se utiliza principalmente en reforestación, restauración de ecosistemas y siembras experimentales, donde los métodos tradicionales son lentos o poco eficaces.

En este contexto de innovación, José Ortiz Lavado S.L. ha sido uno de los pioneros en la adopción de tecnologías avanzadas para ponerla al servicio de sus clientes, y con la incorporación de drones agrícolas en las prácticas de cultivo, marca un antes y un después en la gestión de las tierras.

Eficiencia, rentabilidad y sostenibilidad

“La clave del éxito en la agricultura moderna está en saber adaptarse. Los drones nos ofrecen datos precisos, rápidos y valiosos. Han transformado nuestra forma de trabajar, y cada vez somos más eficientes”, afirma Juan Asuar.

Con una visión clara de futuro, el gerente de Ortiz Lavado S.L. ha logrado integrar la tecnología aérea no solo para monitorear cultivos, sino también para aplicar insumos de manera más precisa y respetuosa con el medio ambiente. El compromiso de esta empresa con la innovación y la sostenibilidad en los últimos años la ha situado en un lugar destacado dentro del sector agrícola, convirtiéndolo en un referente para los productores que buscan transformar sus prácticas agrícolas.

Juan Asuar nos habla de las ventajas de incorporar los drones a las tareas agrícolas y destaca cuatro mejoras significativas: La reducción de los costes operativos, ya que permite la optimización del uso de los insumos y el ahorro de mano de obras;  la mejora de la calidad del producto, al aplicar tratamientos más específicos y con mayor precisión; mayor eficiencia en el uso del agua, puesto que con el monitoreo de humedad y el ajuste exacto de los sistemas de riego se reduce el consumo; y en cuarto lugar nos habla de un menor impacto ambiental, gracias a la aplicación localizada de plaguicidas y fertilizantes.

Con la incorporación de los drones se logra un aumento en la rentabilidad y de la sostenibilidad, contribuyendo a la modernización del campo sin perder de vista los principios de respeto al medio ambiente y las buenas prácticas agrícolas.

Datos que ‘cultivan’ decisiones

El técnico agrícola explica que la información que capturan los drones se procesa mediante programas informáticos especializados, estos sistemas transforman los datos en mapas, gráficos y reportes, permitiendo a los agricultores tomar decisiones basadas en datos reales. Así, la integración de la tecnología aérea con la inteligencia artificial marca el camino hacia una agricultura más inteligente y sostenible.

Juan Asuar concluye indicando que los drones representan mucho más que una herramienta: simbolizan el inicio de una nueva era agrícola, y estamos en condiciones de asegurar -subraya- que “El futuro del campo está en el aire. Los drones son los nuevos aliados del agricultor moderno”.

 

Bann-herallab-968x245
Compartir
Scroll al inicio