El Consejo Oleícola Internacional (COI) se reunió en la capital cordobesa con motivo de la celebración del Día Mundial del Olivo
La Declaración de Córdoba ha sido promovida por el Ministerio de Agricultura y el COI para fomentar un sector sostenible, saludable e innovador
España concentra el 39 % de la producción mundial de aceite de oliva y el 67 % de la producción europea, lo que sitúa al país como referente global. Según el ministro de Agricultura, Luis Planas, la producción mundial actualmente se sitúa en torno a los 3,5 millones de toneladas y “en esta década vamos a estar en condiciones de comercializar 4 millones de toneladas a nivel mundial”. Ha añadido que el aceite español está presente en más de 150 mercados internacionales y representa “una gran oportunidad de expandir la presencia de nuestro aceite de oliva en un mercado de 268 millones de personas”.
Planas hizo estas afirmaciones ayer en la sesión la plenaria del Consejo Oleícola Internacional (COI), celebrada en Córdoba con motivo del Día Mundial del Olivo, donde España ha respaldado la Declaración de Córdoba. Un documento promovido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el COI que recoge los principios y prioridades comunes en materia de sostenibilidad, salud, comercio y cooperación internacional. 30 países y organismos internacionales han apoyado esta Declaración que, según Planas, “es un legado de futuro para impulsar la sostenibilidad del olivar y el fortalecimiento de las relaciones internacionales”.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, subrayó que el olivar no es solo un gran producto agroalimentario, sino que hay detrás “toda una realidad de hombres y mujeres, una realidad ambiental, social y un producto de primera salud para todos los ciudadanos”. Planas ha destacado además que el sector oleícola es una fuente esencial de valor económico y empleo en amplias zonas rurales: “Muchas de las zonas que cultivan nuestro olivar tradicional serían hoy zonas despobladas”.
Planas valoró el papel del Consejo Oleícola Internacional como organismo fundamental para el futuro del sector. Su importancia, según el ministro, radica en reunir a todos los países productores con un objetivo común: trabajar unidos para garantizar la calidad de los aceites de oliva y facilitar el comercio internacional.
España participa activamente en todos sus trabajos: en los grupos técnicos, en los grupos de expertos y en todas las reuniones del Consejo de Miembros. “Lo hacemos porque creemos firmemente en la cooperación internacional y en la necesidad de avanzar hacia estándares comunes que fortalezcan al sector”.
El ministro ha subrayado que el interés mundial por este producto se debe a sus propiedades nutricionales y a su contribución a una dieta saludable. “Todos los estudios científicos muestran hasta qué punto es un alimento muy saludable y por eso soy muy optimista sobre el futuro del sector”.
“Reconozco los desafíos: temperaturas más altas, menor disponibilidad de agua y fenómenos climáticos más extremos”, subrayó el ministro, “pero, igual que el olivo ha sobrevivido miles de años, estoy convencido de que nosotros sabremos adaptarnos y seguiremos trabajando para fortalecer el sector del olivar, del aceite de oliva y de la aceituna de mesa”, concluyó.



