La CLYGAL reclama a todas las fuerzas políticas que dejen de utilizar el sector primario como moneda de cambio y arma política y se pongan manos a la obra para salvar el campo
El Gobierno PSOE-Sumar apoyado por sus acólitos de izquierda han dado al traste con una nueva iniciativa parlamentaria, que estaba dirigida a la reducción de los constes de producción en el sector agrario.
En esta ocasión se trata de una proposición de ley del PP con varias medidas de defensa del sector agroalimentario español, entre las que se encontraba la aplicación del IVA mínimo a las compras de los productos necesarios para llevar a cabo la actividad agrícola y ganadera, y a la energía.
Los votos en contra de los partidos de izquierdas en el arco parlamentario han impedido que esta iniciativa fuese tomada en consideración, por lo que las medidas fiscales de apoyo al sector que contemplaba no podrán aplicarse.
Este rechazo del Gobierno se une al reciente anuncio del ministro de Agricultura, Luis Planas, sobre la imposibilidad de llevar a cabo las ayudas aprobadas por ley y publicadas en el BOE.
La última semana de noviembre Planas afirmó, tras una pregunta parlamentaria, que no es posible en la actualidad allegar los recursos necesarios para hacer frente a esta nueva disposición, porque además necesitarían una autorización previa de la Comisión Europea en la normativa correspondiente a las ayudas de Estado.
El ministro de Agricultura respondió así, después de publicar en el BOE la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, en la que se establecía un fondo de 370 millones de euros -285 millones para olivar de secano y 85 millones para viñedo de secano- destinado a las explotaciones profesionales más afectadas por la sequía y el encarecimiento de los costes tras la invasión rusa de Ucrania.
La Comunidad de Labradores está harta de ver cómo el campo se utiliza como moneda de cambio para favorecer a otros sectores, y como arma arrojadiza entre los partidos políticos en campaña electoral, por eso exige a todas las fuerzas con representación que se pongan manos a la obra, y remen en la misma dirección para salvar el sector primario español, en lugar de hacernos cada vez más dependientes de terceros países en lo que a la alimentación se refiere.




